Cirilo Armstrong, el hotel que mira a los cerros

Terraza del Hotel Cirilo Armstrong y vista al cerro Cárcel
Vista a los cerros Alegre y Panteón desde el hotel
Vista a los cerros Alegre y Panteón desde el hotel
Vista al cerro Cárcel desde el Hotel Cirilo Armstrong
Vista al cerro Cárcel desde el Hotel Cirilo Armstrong

Los cerros Panteón y Cárcel cautivan la mirada desde el Hotel Cirilo Armstrong. Fijando la vista, se pueden distinguir las casas de colores, los pasajes estrechos, las escaleras, sectores baldíos, algunas construcciones a punto de caer, la ropa colgando entre las ventanas, gatos en los tejados y un par de construcciones emblemáticas: La Ex Cárcel de Valparaíso y las columnas de acceso al Cementerio 2.  

Habitación del Hotel Cirilo Armstrong
Habitación del Hotel Cirilo Armstrong
Sala Común del Hotel Cirilo Armstrong
Sala Común
Sala común del Hotel Cirilo Armstrong
La sala común cuenta con una variedad de libros

El viajero se puede quedar horas contemplando este espectáculo, ya sea en la comodidad de la habitación, dentro de una tina caliente al aire libre o en la recepción del hotel. Si lo desea, puede hojear algunos libros sobre arquitectura o pasear la vista en la decoración interior del hotel y sus obras de arte, ya que el lugar invita a la contemplación y el descanso.

A pasos del pasaje Dimalow

Cerros Concepción y Alegre
Cerros Concepción y Alegre
Pasaje Dimalow, cerro Alegre.
Pasaje Dimalow, cerro Alegre.
Escalera Templeman en el cerro Alegre
Escalera Templeman en el cerro Alegre

Si finalmente la ciudad termina por llamarlo, saldrá por un estrecho pasaje hasta la calle Capilla, caminará un par de cuadras para ingresar al área más turística del cerro Alegre, donde otras vez se encontrará con galerías de arte, restaurantes y cafés. Las posibilidades para recorrer los cerros Alegre y Concepción se multiplican por calles, pasajes y escaleras. Sólo tendrá que dar el paso y continuar hacia donde lo lleve su instinto.

Este escenario laberíntico, vivo y cambiante es el que embriaga al caminante que viene desde Santiago, Sudamérica o Europa. Y también fue el que atrapó a Elisa Assler y Joaquín Velasco Rubio, quienes dejaron Barcelona para llegar a Valparaíso. Ella entusiasmada con crear una sala de arte y él por levantar un proyecto arquitectónico en la ciudad que lo vio nacer.

Un hotel donde prima el arte

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Habitaciones del Hotel Cirilo Armstrong
Sala Común del Hotel Cirilo Armstrong
Sala Común
Sala común del Hotel Cirilo Armstrong
Sala común del Hotel Cirilo Armstrong

El año 2004 los padres de Joaquín dieron con un terreno en la ladera norte del cerro Alegre. En él quedaban ruinas de casas abandonadas que daban al cerro Cárcel. Nadie daba mucho por estos terrenos, pero Elisa y Joaquín vieron aquí la posibilidad de concretar un sueño.

El 2008 comenzaron la construcción del hotel. Pero no sería un hotel cualquiera. Elisa, artista visual y diseñadora, puso como condición que el arte estuviera presente en la concreción de los espacios: Once habitaciones tipo loft que invitan a quedarse por días, semanas e incluso meses; más una amplia sala común con libros, juegos y todo lo necesario para sentirse como en casa. Además de incluir una tienda de diseño con productos elaborados por la misma Elisa.

Recepción del Hotel Cirilo Armstrong
Recepción
Jardín interior del Hotel Cirilo Armstrong
Jardín interior del Hotel Cirilo Armstrong
Libro de visitas del Hotel Cirilo Armstrong
Libro de visitas

A fines del 2009 el hotel abrió sus puertas y, además de alojamiento, desayuno y tablas; comenzó a ofrecer conciertos íntimos y exposiciones. Las que más tarde se trasladarían a un nuevo proyecto en el cerro Panteón: Dinamarca 399.

Ya son diez años los que lleva el Hotel Cirilo Armstrong. Los momentos más difíciles que les ha tocado sortear fueron el terremoto del 2010 y el incendio del 2014, ya que se produjo una gran baja de pasajeros. Sin embargo, lograron salvar bien los avatares del puerto y siguen firmes sobre las rocas del cerro.

El cerro Alegre y Valparaíso

Para Elisa el barrio y la ciudad han evolucionado para bien. Se están haciendo cosas como eliminar los contratos truchos que dejó la administración anterior o intentando solucionar el tema de la basura. Pero siempre estalla la polémica, ya sea por el T2 o la exposición de Gaudí.  

Valparaíso es una ciudad difícil, rebelde, bipolar, caótica y estética. Pero gracias a eso es que conserva lo bonito que tiene. Acá uno no se hace rico. Se sufre mucho, pero se disfruta”, dice Elisa Assler observando por la ventana.

Recepción del Hotel Cirilo Armstrong
Recepción del Hotel Cirilo Armstrong

Mientras Elisa mira hacia los cerros, pienso que este hotel es un lugar perfecto para conectar con la ciudad. Por una parte entrega la comodidad de un hogar acogedor (con mantas de lana, calefacción, estufa a leña y cocina en la habitación) y por otra permite observar el Valparaíso más real, a solo pasos del sector turístico. Una buena síntesis de esta ciudad llena de contrastes y matices para disfrutar.

5 de junio del 2019

Escrito por

El amor por los viajes, la escritura, la fotografía y la comunicación me ha impulsado a forjar mi propio camino dentro del periodismo. Creo en nuestra capacidad de expresión como ciudadanos del siglo XXI. Yo la practico desde mi blog, las redes sociales y la educación. Si queremos que este mundo cambie, debemos comenzar por nosotros mismos.

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