En una ciudad reconocida por sus inmensas áreas verdes, aún se mantienen espacios con gran cantidad de biodiversidad. Atrás del Museo Artequin Viña del Mar, se encuentra el Humedal Piñacha. Este está formado por tranques artificiales que reciben aguas desde los sectores altos y que actualmente se considera como un área de conservación.
Humedal Piñacha en Viña del Mar: Biodiversidad en equilibrio
En este ecosistema conviven especies de flora y fauna nativa y endémica, incluso de funga, en medio de un bosque esclerófilo. Su nombre oculta algo especial. Piñacha, o pancoras, es un tipo de cangrejo de agua dulce que habita en esta zona y que se encuentra en peligro de extinción. Se alimenta con base omnívora y su presencia indica que es un lugar limpio, ya que son sensibles a los efectos de la contaminación.
Cada sitio revela distintas formas de vida, desde las que se encuentran ocultas en el agua hasta la vegetación. Entre las zonas, se conectan los nichos y pequeños organismos que dependen de estas condiciones. Además, la variación del terreno genera espacios con características de humedad y luz, favoreciendo una mayor diversidad en un área reducida.
Recorrido interactivo entre naturaleza y educación


Este sitio está co-gestionado por la Municipalidad de la Ciudad Jardín y la agrupación Forestal Nativo, en un esfuerzo para proteger, educar e invitar a conocer sobre un ecosistema vivo que equilibra lo urbano y lo natural. A través de diversas estaciones de aprendizaje con códigos QR que permiten el acceso a más información, el lugar se expande como un espacio interactivo para comprender la complejidad de estas especies.
A lo largo del recorrido, la experiencia se complementa con los letreros que permiten identificar las plantas, permitiendo un mayor conocimiento del terreno. Por otro lado, algunos árboles longevos que han caído por su gran peso, fueron transformados en puentes naturales como nueva forma de vida.
En tiempos donde el cambio climático es una crisis acelerada y la expansión inmobiliaria reduce la biodiversidad, lugares así cumplen un rol clave. Los humedales ayudan a regular temperaturas, retener agua y mantener ecosistemas únicos, lo que los establece como increíbles barreras naturales. Por ende, se convierte en un lugar que merece ser visibilizado.
El Humedal Piñacha es un espacio con alto valor ecológico, de conservación y educación.
