Categorías
Crónicas Entrevistas

Hostal Lala Porteña: Calor de hogar y hermosa vista a Valparaíso

El Hostal Lala Porteña se ubica en parte alta de Playa Ancha y ofrece acogedoras habitaciones con vista a los cerros y la bahía.

El Hostal Lala Porteña se ubica en parte alta de Playa Ancha, un par de cuadras más arriba de la Avenida Pacífico. En el barrio las calles hacen alusión a conceptos marinos (Vigía, Marina Mercante, Pacífico) y en medio de ellas Lala Porteña emerge como un barco de ensueño, listo para recibir a sus pasajeros y brindarles la mayor hospitalidad mientras navega por los cielos porteños.

Hostal Lala Porteña

Es que para Luz Castro, dueña del hostal, la hospitalidad es lo primero: «Quiero que la gente se sienta cómoda. Este no es un hotel ni un hostal grande, es mi casa». El hostal cuenta con 7 habitaciones, más espacios comunes, que incluyen una terraza con vista panorámica, cocina equipada, comedor y patio. Un dato importante es que el hostal cuenta con estacionamientos para sus pasajeros.

Mi estadía en el Hostal Lala Porteña

La cordialidad de Luz fue lo primero que experimenté al llegar al hostal. Amablemente me mostró todas las dependencias y me dejó instalado en la habitación Cerro Mariposas, con una hermosa vista al cerro Playa Ancha y también al mar. La pieza era amplia, colorida y contaba con una mesa en la que me instalaba a trabajar por las mañanas.

Mención a parte para los desayunos: Café de grano, jugo, panes con queso y jamón, frutas y chocolates eran la manera perfecta de comenzar el día. Luego continuaba con algo de trabajo en la habitación y más tarde subía a la terraza, donde me sentía casi navegando por los cielos mientras trabajaba de manera remota.

Otro plus del hostal es su ubicación. A un par de cuadras de la avenida Pacífico, está cerca de almacenes y tiendas de comida. Y unas cuadras más abajo se puede llegar a la concurrida avenida Playa Ancha, la hermosa avenida Gran Bretaña, el Paseo 21 de Mayo y, si sigues bajando, puedes llegar hasta el borde costero (Avenida Altamirano, Balneario Las Torpederas y Caleta El Membrillo).

De Santiago a Valparaíso: El periplo de Lala

Luz Castro llegó desde Santiago a Valparaíso hace un par de años. Junto a su marido se enamoraron de la ciudad y decidieron emprender en ella con miras al futuro. Esta es parte de su historia y emprendimiento.

¿Cómo llegaron a Valparaíso?

«Yo nací en Santiago, soy profesora de profesión. De vez en cuando veníamos para acá y como que Valparaíso nos fue conquistando de a poquito. Una de nuestras hijas se vino a estudiar, por lo que empezamos a venir más seguido, hasta que la ciudad nos atrapó y decidimos vivir acá. Comenzamos a buscar y de pronto nos encontramos con la República Independiente de Playa Ancha.

«Y efectivamente la gente de Playa Ancha lo es de corazón: wanderina y playanchina. Aquí todavía se da esta cosa distinta de vida de barrio, con muchos negocios; donde la gente te conoce y te saluda: ‘hola vecina, ¿cómo amaneció?’. Eso es impagable, ya que en este tiempo donde hay tanto individualismo, permite buscar de nuevo la esencia: conocernos, conversar, disfrutar de las cosas sencillas. Para mí significó sacar el pie del acelerador».

Pasear por Playa Ancha

Mirador Marina Mercante

«Hay tanto por conocer. Cuando viene a Valparaíso, uno primero conoce lo turístico. Pero hay mucho más por descubrir, tantos rincones y escaleras que conducen de un lugar a otro. Estas caminatas explorando han sido muy entretenidas.»

Faro Punta Ángeles

¿Algún lugar que te haya gustado en especial?

«Aquí en Playa Ancha hacia arriba hay un mirador muy lindo, el Marina Mercante, que tiene una vista privilegiada, especialmente al atardecer. Y toda esta parte de Playa Ancha que es del Balneario Las Torpederas hacia arriba es una costanera preciosa que la gente no conoce, siendo un lugar muy lindo y tranquilo además.»

¿Cómo ha sido tu integración en el barrio?

«Acá con los vecinos nos hemos podido organizar buscando cosas que se puedan mejorar. Además participo en un grupo que se llama Salvemos Las Torpederas, que es una playa hermosa que tenemos acá en Valparaíso. Ellos han trabajado todo lo que es mejorar el borde costero. Han logrado tener una relación con la municipalidad, limpiando el acceso a la playa, pintado el entorno y reforestando ese sector y la playa Carvallo. Es un grupo muy potente, así que estoy encantada de estar ahí participando.»

¿Cuáles son sus proveedores locales?

«Todo lo que es pescados y mariscos en Caleta El Membrillo con Carlitos y Roxana; las verduras en la Feria de Pacífico que se pone los jueves y los domingos, y si queremos algo diferente, vamos al Mercado Cardonal. En Avenida Playa Ancha hay lugares donde venden colaciones y además está el Café República que nos gusta mucho. En el borde costero vamos al Restaurante Las Torpederas y Caleta El Membrillo.»

Una mirada a Valparaíso

¿Cómo ves Valparaíso hoy?

«Creo que es una ciudad súper especial. Yo me enamoré de Valparaíso con todas sus cosas: Los colores, los olores y todas esas cosas que lo caracterizan. Creo que es una ciudad que tiene personalidad, que tiene carácter. Muestra esta parte bonita, pero también la necesidad de las personas en un mismo lugar. Valparaíso que se abre y la ves. Al recorrerla ya sabes cómo es. Me gusta que es una ciudad con personalidad y que no pasa desapercibida.»

«Creo que si bien es una ciudad con muchas cosas por mejorar, su esencia es muy bonita».

¿Por qué decidiste emprender en la ciudad?

«Al conocer más de la ciudad y decidir venirnos, nos pusimos a pensar con mi marido qué cosa podíamos hacer, sobre todo ahora que ya vamos caminando hacia la tercera edad. Recordando la experiencia de nuestra hija, decidimos arrendar una casa más grande y ofrecer piezas a universitarios. Partimos con algunos estudiantes y luego empezamos a probar con turistas y vimos que había potencial y que sí se podía. Además me di cuenta de que me gustaba mucho interactuar y conocer gente.»

¿Cuáles son los desafíos que se vienen?

«Uno de los primeros es aprender inglés para poder recibir de mejor forma a los turistas extranjeros y seguir recorriendo Valparaíso para poder conocer más la ciudad y ofrecer mejores datos a nuestros visitantes, además de ir construyendo redes con operadores locales, por ejemplo el caballero de las lanchas en el Muelle Prat o el vendedor de pescados en Caleta El Membrillo».

Por Hernán Castro Dávila

El amor por los viajes, la escritura, la fotografía y la comunicación me ha impulsado a forjar mi propio camino dentro del periodismo. Creo en nuestra capacidad de expresión como ciudadanos del siglo XXI. Yo la practico desde mi blog, las redes sociales y la educación. Si queremos que este mundo cambie, debemos comenzar por nosotros mismos.

Deja un comentario