Cuando pensamos en Playa Ancha aparecen rápidamente lugares como el Paseo 21 de Mayo, el Museo Marítimo Nacional, avenida Gran Bretaña o playa Las Torpederas. Pero basta aventurarse hacia la parte alta del cerro para encontrarse con otro Valparaíso: uno formado por poblaciones que crecieron principalmente durante la segunda mitad del siglo XX, senderos que parecen perderse entre las quebradas, pequeños espacios comunitarios y miradores desde donde la ciudad y el puerto adquieren una dimensión completamente diferente.
Esta vez volvimos a recorrer Playa Ancha junto a Luis Bastías, dueño del Café República, quien nos invitó a realizar el camino inverso al que habíamos hecho anteriormente: comenzar en Montedónico, internarnos por Puertas Negras y diferentes sectores de Playa Ancha Alto, para finalizar frente a una de las panorámicas más espectaculares de Valparaíso: el Mirador Marina Mercante.
Playa Ancho Alto

Montedónico: un barrio construido desde la comunidad
“Hola Hernán. Aquí desde Montedónico vamos a hacer un viaje hacia el café”, comienza Luis antes de iniciar la caminata.
Montedónico forma parte de ese Playa Ancha que creció hacia las zonas altas durante la segunda mitad del siglo XX. La memoria del barrio está estrechamente relacionada con la organización de sus habitantes y con las transformaciones urbanas que experimentó Valparaíso durante aquellas décadas.
La publicación Huellas de Playa Ancha: Historias de su poblamiento, desarrollada en el contexto de un trabajo de la Universidad de Playa Ancha, permite comprender mejor este proceso. El documento señala que entre las décadas de 1960 y 1970 la CORVI levantó distintas poblaciones en Playa Ancha y que Montedónico fue construido a comienzos de la década de 1980 por la Municipalidad de Valparaíso, siendo posteriormente ampliado en 1999. (Upla)
Otras aproximaciones a la historia local ponen el acento en el papel que desempeñaron los propios vecinos en el desarrollo del sector y en la construcción de una identidad comunitaria que permanece hasta nuestros días. (Mega)
Entre la iglesia, la educación y la vida cotidiana
Durante los primeros minutos del recorrido, Luis nos muestra algunos hitos cotidianos de Montedónico, entre ellos una Iglesia Adventista del Séptimo Día y espacios vinculados a la educación pública.
Uno de ellos es el Jardín Infantil y Sala Cuna Pequeños Pasos, establecimiento que funciona en el sector alto de Playa Ancha desde 2015. Actualmente pertenece al Servicio Local de Educación Pública de Valparaíso y su dirección oficial corresponde a calle El Telégrafo N°23, población Joaquín Edwards Bello. (SLEP Valparaíso)
Estos lugares quizá no aparezcan en las guías turísticas tradicionales, pero ayudan a entender algo fundamental de este recorrido: aquí no estamos solamente observando atractivos. Estamos caminando por barrios vivos, construidos a partir de la vida cotidiana de generaciones de playanchinos.
Puertas Negras: otro rostro de Playa Ancha

Descendiendo desde Montedónico llegamos al sector de Puertas Negras.
Luis recuerda cómo este territorio comenzó a poblarse y transformarse durante las décadas posteriores a los grandes terremotos que afectaron a la zona central de Chile. Su testimonio nos conduce hacia uno de los capítulos más interesantes de Playa Ancha: la expansión del cerro hacia sus sectores altos.
La historia urbana del sector es compleja y se fue desarrollando mediante diferentes procesos de urbanización, construcción de viviendas, intervención estatal y organización vecinal. La investigación de la Universidad de Playa Ancha confirma que varias poblaciones del sector alto surgieron o se consolidaron entre las décadas de 1960 y 1980. (Upla)
En este punto conviene detenerse. El Playa Ancha que hoy conocemos no nació como un territorio uniforme. Su crecimiento fue sumando barrios y poblaciones en diferentes momentos históricos hasta extenderse prácticamente hacia el Camino La Pólvora.
Senderos, quebradas y una inesperada sensación de naturaleza
Puertas Negras sorprende también por su geografía.
“Mira, estos son los rincones hermosos que uno se puede encontrar acá”, comenta Luis mientras avanzamos.
Entre viviendas aparecen senderos que se internan en el paisaje y rincones desde los cuales se abren inesperadas vistas hacia las quebradas y el mar.
“Estos senderos te llevan uno no sabe dónde”, agrega, describiendo esa particular sensación de misterio que todavía conservan algunos rincones de los cerros porteños.
Es uno de esos momentos en que Valparaíso recuerda al visitante que su identidad no se encuentra solamente en los edificios patrimoniales del plan o en las fachadas de los sectores turísticos. También está en estos caminos improvisados, escaleras, quebradas y conexiones peatonales que permiten desplazarse entre barrios construidos sobre una geografía difícil.
Avenida Santa María y Baden Powell
Nuestro recorrido continúa por avenida Santa María, que más arriba pasa a denominarse Baden Powell, según nos explica Luis.
En el camino encontramos una pequeña capilla católica y continuamos internándonos en Playa Ancha Alto.
Aquí las distancias comienzan a revelar la verdadera dimensión del cerro. Playa Ancha es mucho más extenso de lo que parece cuando se observa desde el plan de Valparaíso.
De hecho, las urbanizaciones que se extienden desde el sector del Mirador Marina Mercante hacia Camino La Pólvora son habitualmente identificadas como parte de Alto Playa Ancha, una expansión que terminó conectando poblaciones como Montedónico, Puertas Negras, Valle Verde y otros conjuntos residenciales. (Wikipedia)
Los históricos “sectores” de Playa Ancha

Seguimos caminando y Luis comienza a hablar de algo muy familiar para cualquier playanchino: los sectores.
Primer sector, segundo, tercero, cuarto, quinto… Son denominaciones incorporadas desde hace décadas al lenguaje cotidiano del barrio y que permiten orientarse dentro de esta extensa zona residencial.
La historia de estas poblaciones está directamente relacionada con la expansión habitacional de Playa Ancha. De acuerdo con Huellas de Playa Ancha, la CORVI construyó diferentes conjuntos entre las décadas de 1960 y 1970: el antiguo cuarto sector data de 1960; el tercero, conocido como Camilo Henríquez, fue levantado en 1970; mientras que el quinto sector y el sexto sector fueron construidos en 1975. (Upla)
Son datos que permiten mirar de otra manera estas calles. Lo que para el visitante puede parecer simplemente una sucesión de poblaciones constituye, en realidad, un pequeño mapa de distintas etapas de la expansión urbana de Valparaíso.
Para Luis, además, existe una dimensión mucho más personal.
Al pasar cerca del primer sector recuerda entre risas que durante su juventud tuvo allí una polola y que durante cuatro o cinco años recorrió constantemente estas calles. Esa anéccdota transforma inmediatamente el viaje: ya no estamos siguiendo solamente una ruta urbana, sino también parte de la memoria personal de quien nos acompaña.
El transporte público, pieza fundamental de Playa Ancha

Comprender estos barrios también implica entender la importancia histórica de la locomoción colectiva.
La propia investigación sobre el poblamiento de Playa Ancha destaca que fueron los microbuses los que ayudaron a conectar esta verdadera constelación de barrios. Ya en 1960 la Empresa Central Bus había extendido uno de sus recorridos hasta el final de avenida Porvenir, y posteriormente otras empresas continuaron ampliando las conexiones hacia los nuevos sectores. (Upla)
Hasta hoy, recorrer Playa Ancha en micro sigue siendo una de las mejores maneras de comprender su tamaño, sus desniveles y la relación existente entre el sector tradicional y las poblaciones levantadas en sus zonas más altas.
Mirador Marina Mercante: Valparaíso a nuestros pies

Después de atravesar buena parte de Playa Ancha Alto llegamos al destino final: el Mirador Marina Mercante.
Y la recompensa justifica ampliamente el recorrido.
Frente a nosotros aparece Valparaíso extendido alrededor de su bahía. El puerto, los edificios del plan, los cerros y, a lo lejos, parte del litoral hacia Viña del Mar conforman una panorámica difícil de olvidar.
El Museo de Historia Natural de Valparaíso incluye al Mirador Marina Mercante entre los espacios destacados de la ciudad y señala que está emplazado precisamente en la parte alta de Playa Ancha, dentro de la población Marina Mercante. Desde allí se obtiene una amplia panorámica de Valparaíso e incluso vistas en dirección a Viña del Mar. Su dirección registrada es Maipú 81, Playa Ancha. (Museo de Historia Natural de Valparaíso)
Sernatur también lo ha identificado históricamente como un atractivo turístico de Valparaíso, destacando especialmente la posibilidad de contemplar desde allí la bahía y el movimiento de embarcaciones del puerto. (Servicio Nacional de Turismo | SERNATUR)
“Vamos a mostrar una panorámica de nuestro puerto”, dice Luis al finalizar el recorrido.
Y basta mirar hacia la bahía para comprender por qué este lugar merece ser mucho más conocido.
Otra forma de descubrir Playa Ancha



Este recorrido desde Montedónico hasta Marina Mercante demuestra que Playa Ancha es prácticamente una ciudad dentro de Valparaíso.
Existe el Playa Ancha patrimonial de las grandes casonas de avenida Gran Bretaña; el universitario; el costero de Las Torpederas y avenida Altamirano; el turístico del Paseo 21 de Mayo; y también este otro Playa Ancha, mucho menos conocido por los visitantes, formado por Montedónico, Puertas Negras, los sectores y las poblaciones que se fueron extendiendo hacia las partes más altas del cerro.
Recorrerlo junto a Luis Bastías nos permitió descubrir que detrás de cada población existe una historia de vecinos, vivienda, organización comunitaria y recuerdos personales.
Y desde el Mirador Marina Mercante, con prácticamente todo Valparaíso desplegado ante nuestros ojos, Luis cierra la jornada de la manera que ya se está convirtiendo en tradición durante estos recorridos:
“Nos vemos en el café”.
Una invitación perfecta para continuar posteriormente hasta el Café República, en avenida Playa Ancha N°30, y terminar esta aventura por el cerro alrededor de una taza de café y alguno de los pasteles preparados por su propio dueño.
