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El secreto del Congreso Nacional: la historia del escudo de seis toneladas creado en Valparaíso

La Piedra del Poder: el monumental Escudo Nacional creado en Valparaíso para el Congreso Nacional

A pocas cuadras del Congreso Nacional, en una antigua calle del Barrio Almendral, existe un taller donde el tiempo parece haberse detenido. Entre esculturas clásicas, moldes, columnas, herramientas y figuras monumentales trabaja desde hace décadas Francisco Javier Torres, el artista que en La Hacienda de Doña Juana Ross han bautizado cariñosamente como el “Da Vinci de Valparaíso”.

Ya habíamos conocido el Taller Juana Ross y recorrido aquel sorprendente espacio ubicado en Juana Ross 236. Pero quedaba pendiente una historia. Probablemente, una de las más importantes de toda la trayectoria del escultor.

“Y a continuación les revelaremos la obra más épica del maestro don Francisco Torres”, anuncian Jorge y Ramiro al comenzar este nuevo recorrido.

Su destino se encuentra sorprendentemente cerca del taller: el Congreso Nacional.

Allí, en uno de los espacios más simbólicos del edificio donde funciona el Poder Legislativo chileno, se encuentra un monumental Escudo Nacional realizado en mármol por Francisco Torres.

Una obra que sus anfitriones han denominado “La Piedra del Poder”.

Del Taller Juana Ross al Congreso Nacional

La ubicación del taller permite dimensionar una de las particularidades más interesantes de esta historia.

Francisco Torres trabaja en Juana Ross 236, en pleno Barrio Almendral. El Congreso Nacional se levanta a pocas cuadras, convirtiendo esta historia prácticamente en un recorrido a pie entre el lugar donde nació la obra y el espacio institucional donde finalmente fue instalada.

“Ya les mostramos el templo donde ocurre la magia, el Taller Juana Ross, pero la historia de nuestro Da Vinci de Valparaíso no termina ahí”, relata Ramiro.

Y agrega una frase que resume la importancia de ese vínculo territorial:

“En esta calle se esculpió la Piedra del Poder”.

No se trata solamente de una expresión utilizada para darle dramatismo al recorrido. La monumental pieza efectivamente salió de las manos de Francisco Javier Torres y hoy forma parte del patrimonio artístico del Congreso Nacional.

Un Escudo Nacional de seis toneladas

Los registros oficiales de la Biblioteca del Congreso Nacional permiten conocer la verdadera magnitud de la obra.

El Escudo Nacional esculpido en mármol que domina desde las alturas el Salón de Honor del Congreso Nacional en Valparaíso tiene como autor a Francisco Javier Torres.

Y sus dimensiones impresionan: pesa aproximadamente seis toneladas y está compuesto por doce piezas de mármol.

El escudo se encuentra instalado en el muro de la testera del gran salón del Congreso y forma parte del conjunto de obras artísticas integradas al edificio. Otras piezas fueron encargadas a reconocidos artistas chilenos, entre ellos Félix Maruenda, Francisco Gazitúa y Osvaldo Peña.

Sin embargo, detrás del gigantesco escudo existe una historia mucho más humana.

Una obra realizada contra el tiempo

Francisco Torres recuerda que realizar el escudo significó enfrentarse a un desafío extraordinario.

“Esta obra fue todo un desafío por el momento que se vivía”, explica el escultor.

El trabajo, según relata, fue realizado junto a dos canteros y debió completarse en un período extraordinariamente breve.

“Lo realicé junto con dos canteros en un plazo de aproximadamente tres meses, lo que fue toda una hazaña, puesto que esta era una obra que habría requerido mucho más tiempo”, recuerda Torres.

Tres meses para dar forma a una obra monumental de varias toneladas destinada a ocupar un espacio privilegiado dentro de una de las instituciones fundamentales de la República.

El escultor atribuye el resultado a algo que trasciende las herramientas y la técnica.

“La fuerza interior y la perseverancia hicieron que afortunadamente se pudiera realizar y se pudiera cumplir con lo que se había prometido”.

Un escudo diferente a todos los demás

Hay otro detalle que hace particularmente interesante esta obra. Aunque representa uno de los símbolos oficiales de Chile, Francisco Torres explica que no se limitó a reproducir mecánicamente un modelo existente.

El resultado fue una interpretación artística propia: “Este escudo chileno es una creación propia, está sacado de mi cabeza. Fue absolutamente creado por mi imaginación y es una libre interpretación del símbolo patrio”, explica.

Por eso, sostiene el maestro, la obra posee una característica que la distingue: “Es único y no obedece a un esquema determinado, sino que obedeció a las circunstancias del momento”.

Desde esa perspectiva, el gigantesco escudo puede observarse simultáneamente como símbolo nacional y como una obra de autor. Una interpretación monumental del emblema chileno realizada en Valparaíso.

El Congreso Nacional y el regreso de la democracia

El lugar donde se encuentra instalada la obra también posee una enorme carga histórica.

El actual edificio del Congreso Nacional comenzó a funcionar en Valparaíso en 1990, coincidiendo con el restablecimiento de la democracia y el retorno de las sesiones parlamentarias. La Biblioteca del Congreso Nacional recuerda precisamente que ese año el Poder Legislativo reinauguró sus sesiones en su nueva sede porteña.

Desde entonces, este enorme complejo del Barrio Almendral se convirtió en uno de los edificios institucionales más reconocibles de Valparaíso.

Y allí, presidiendo uno de sus espacios principales, permanece la creación nacida en el taller de Francisco Torres.

Más de 35 años esculpiendo desde Valparaíso

La historia del escudo permite comprender mejor la dimensión de un taller que desde la calle puede pasar completamente inadvertido.

La Universidad de Valparaíso señala que Francisco Torres lleva más de 35 años trabajando en el Taller de Escultura Clásica Juana Ross, desarrollando desde allí una trayectoria estrechamente relacionada con el patrimonio de la ciudad y del país.

Su trabajo continúa activo.

En 2025, por ejemplo, Torres y su discípulo Francisco Contreras fueron responsables de elaborar un nuevo tridente para El Neptuno, la emblemática escultura ubicada frente a la Escuela de Derecho de la Universidad de Valparaíso.

El reconocimiento hacia el taller también ha trascendido el mundo estrictamente artístico. En 2023, el Taller de Esculturas Juana Ross, con Francisco Javier Torres como creador, fue incluido entre los ganadores de los Premios Ciudad de Fundación Futuro en Valparaíso.

Además, el oficio asociado al taller continúa proyectándose hacia nuevas generaciones. La Municipalidad de Valparaíso reconoce a Francisco Contreras, vinculado al Taller Juana Ross, como cultor del oficio de confección de estatuaria pública y privada en mármol y como integrante del inventario regional de oficios.

Taller Juana Ross: un museo vivo en el Barrio Almendral

Conocer estos antecedentes cambia completamente la experiencia de entrar al Taller Juana Ross.

Las esculturas que llenan sus pasillos dejan de ser solamente objetos sorprendentes para transformarse en testimonio de un oficio que continúa vivo en Valparaíso.

El taller se encuentra en Juana Ross 236 y sigue funcionando como espacio de creación, restauración y formación. Registros académicos muestran incluso que sus instalaciones han sido utilizadas para actividades universitarias dedicadas a estudiar directamente las obras, herramientas, procesos y técnicas propias del oficio escultórico.

La plataforma Valparaíso Región Creativa también mantiene al Taller Juana Ross dentro de su catálogo regional, asociado a trabajos en piedra, yesería y mármol.

Para visitas, es recomendable confirmar previamente los horarios, ya que estos pueden experimentar modificaciones.

Del patrimonio a la gastronomía en La Hacienda de Doña Juana Ross

La historia de Francisco Torres forma parte de una serie de recorridos impulsados desde La Hacienda de Doña Juana Ross, restaurante ubicado en Juana Ross 50, que ha buscado conectar su propuesta gastronómica con el patrimonio y las historias menos conocidas del Barrio Almendral y de Valparaíso.

Desde allí, Jorge y Ramiro han recorrido iglesias, cementerios, antiguos talleres, rincones marítimos y otros espacios vinculados con personajes que ayudaron a construir la historia porteña.

El Taller Juana Ross se encuentra a pocas cuadras del restaurante, por lo que ambos lugares pueden formar parte de una misma ruta por el sector.

Después de conocer el taller y descubrir la historia detrás de “La Piedra del Poder”, la invitación es regresar a La Hacienda de Doña Juana Ross para continuar la experiencia alrededor de una mesa y seguir conversando sobre ese Valparaíso que todavía guarda secretos detrás de puertas aparentemente comunes.

Porque algunas de las grandes obras que representan a Chile no nacieron en enormes fábricas ni en estudios alejados de la ciudad.

Una de ellas fue esculpida aquí, en una calle del Barrio Almendral.

Y hoy, seis toneladas de mármol creadas por Francisco Javier Torres siguen observando desde las alturas uno de los espacios más importantes del Congreso Nacional de Chile.

Por Hernán Castro Dávila

El amor por los viajes, la escritura, la fotografía y la comunicación me ha impulsado a forjar mi propio camino dentro del periodismo. Creo en nuestra capacidad de expresión como ciudadanos del siglo XXI. Yo la practico desde mi blog, las redes sociales y la educación. Si queremos que este mundo cambie, debemos comenzar por nosotros mismos.

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