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Viña Bus gana licitación del transporte público en Valparaíso: claves, polémica y dudas sobre el proceso

¿Por qué ganó Viña Bus la licitación del transporte en Valparaíso? Historia, antecedentes y debate

El 6 de marzo de 2026 el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones anunció la adjudicación de la primera fase del nuevo sistema de transporte público del Gran Valparaíso. El resultado sorprendió a muchos: el Consorcio Valparaísoobtuvo la Unidad de Servicios 01 y Viña Bus S.A., empresa vinculada al dirigente microbusero Reinaldo Sánchez, se quedó con la Unidad de Servicios 02, un paquete relevante de recorridos en la conurbación porteña.

La noticia generó reacciones inmediatas. Por una parte, se trataba del primer proceso de licitación formal del transporte mayor en la zona desde hace más de una década. Por otra, la adjudicación a una empresa con un historial polémico abrió preguntas inevitables. ¿Se trata de un triunfo basado en méritos técnicos y económicos o de la prolongación de un sistema que muchos vecinos han cuestionado durante años?

Este editorial intenta ordenar los antecedentes conocidos y plantear una reflexión necesaria: el transporte público de Valparaíso requiere no sólo modernización, sino también transparencia.


Un sistema que llevaba años sin licitación

Para comprender el resultado actual es necesario mirar hacia atrás.
Desde 2011 el transporte mayor del Gran Valparaíso no se adjudicaba mediante licitación abierta. En su lugar, el sistema funcionaba bajo el mecanismo denominado “perímetro de exclusión”, contemplado en la Ley 18.696.

Este modelo permitía mantener a los operadores existentes —principalmente empresas vinculadas a los históricos gremios microbuseros— mientras cumplieran ciertas condiciones básicas de funcionamiento. En la práctica, esto significó que empresas como Viña Bus continuaran operando durante años sin enfrentar competencia directa por las rutas.

En 2017 la Contraloría Regional de Valparaíso advirtió que esta situación debía corregirse y exigió convocar a una licitación pública. Sin embargo, el proceso se postergó reiteradamente. Incluso en 2019 organizaciones vecinales presentaron acciones legales acusando abandono de deberes por parte de las autoridades regionales.

Finalmente, las bases fueron aprobadas en 2024 y el concurso se publicó oficialmente el 1 de julio de 2025, con el objetivo de renovar cerca de 600 buses y reorganizar el sistema en tres unidades de negocio para un período de 10 años.


La cronología de la licitación

El proceso siguió el siguiente calendario:

  • 1 de julio de 2025: publicación de las bases de licitación.
  • 3 de diciembre de 2025: apertura de ofertas técnicas (21 propuestas en total).
  • 9 de enero de 2026: apertura de ofertas económicas.
  • 6 de marzo de 2026: Contraloría aprueba la adjudicación.

Con este resultado, el sistema comienza a transitar hacia una renovación que promete buses más modernos, mejores estándares de servicio y una reorganización de recorridos en el área metropolitana que abarca Valparaíso, Viña del Mar, Quilpué y Villa Alemana.

Sin embargo, la adjudicación a Viña Bus reactivó un debate que nunca desapareció del todo.


Viña Bus y el peso de su historia

Viña Bus S.A. es una de las empresas más influyentes del transporte regional. Está presidida por Reinaldo Sánchez Cruz, conocido también por haber sido presidente de la ANFP y por su liderazgo en el gremio microbusero.

Durante años la compañía operó numerosos recorridos en Valparaíso y Viña del Mar, especialmente en sectores de cerros y zonas periféricas. Esa presencia le permitió construir una extensa red de terminales, talleres y bases operativas.

Pero la empresa también ha sido objeto de múltiples críticas.

Registros judiciales y reportes periodísticos mencionan decenas de demandas laborales desde 2008, muchas relacionadas con despidos injustificados o conflictos salariales. Además, fiscalizaciones de transporte realizadas en 2019 registraron más de cien infracciones vinculadas a fallas técnicas y problemas de seguridad.

A esto se suman reclamos de usuarios por incumplimientos de frecuencia, conducción temeraria y condiciones laborales que obligarían a algunos choferes a competir por pasajeros para asegurar su ingreso.

Estos antecedentes explican por qué la adjudicación de una parte importante del nuevo sistema genera inquietud en algunos sectores ciudadanos.


¿Por qué ganó Viña Bus?

La respuesta oficial es simple: la empresa presentó la oferta mejor evaluada para la Unidad de Servicios 02.

Sin embargo, los detalles de esa evaluación —puntajes técnicos, valores económicos o comparaciones con otras propuestas— no se han difundido públicamente. Esto obliga a analizar posibles factores que pudieron influir en el resultado.

Experiencia y presencia territorial

Una de las ventajas más evidentes de Viña Bus es su infraestructura existente.
La empresa cuenta con terminales, talleres y personal ya instalado en la región, lo que podría traducirse en menores costos operacionales y mayor rapidez para implementar el nuevo sistema.

Oferta económica competitiva

Otra hipótesis es que la empresa haya presentado un precio por kilómetro más bajo que sus competidores, algo que suele ser determinante en este tipo de licitaciones.

Ventaja del operador incumbente

El hecho de haber operado durante años en el sistema también otorga ventajas prácticas: conocimiento de recorridos, flujos de pasajeros y logística local.

Pero esta misma condición plantea una paradoja.
El proceso que buscaba renovar el transporte podría terminar consolidando al mismo operador dominante.

Redes gremiales y políticas

Algunos analistas mencionan también la influencia histórica del gremio microbusero en la región. No existen pruebas de intervención directa en el proceso actual, pero la cercanía de ciertos dirigentes con círculos políticos siempre genera suspicacias en la opinión pública.

Historial que no fue considerado

Otro punto crítico es que las bases de licitación no incluyeron criterios explícitos que penalizaran antecedentes negativos como multas o sanciones previas. Esto permitió que empresas con historiales cuestionados participaran en igualdad de condiciones.


Ventajas y riesgos de la adjudicación

La decisión de adjudicar la Unidad 02 a Viña Bus presenta un contraste evidente entre fortalezas operativas y preocupaciones ciudadanas.

Entre las ventajas se mencionan:

  • Amplio conocimiento del territorio y de los recorridos locales.
  • Infraestructura ya instalada en la región.
  • Posible oferta económica competitiva.
  • Continuidad operativa sin interrupciones del servicio.

Pero también existen riesgos:

  • Un historial de infracciones y fiscalizaciones.
  • Numerosas demandas laborales en el pasado.
  • Quejas de usuarios sobre calidad del servicio.
  • La percepción de que el nuevo sistema podría perpetuar el modelo anterior.

Transparencia: la deuda pendiente

El proceso cumplió formalmente con las etapas establecidas: convocatoria pública, evaluación de ofertas y aprobación de la Contraloría. Sin embargo, la información disponible para la ciudadanía sigue siendo limitada.

La pregunta central no es sólo quién ganó la licitación, sino cómo se tomó la decisión.

¿Fueron realmente superiores las ofertas de Viña Bus?
¿Se analizaron adecuadamente los antecedentes de servicio de cada empresa?
¿Existen informes detallados que respalden la evaluación técnica?

Sin respuestas claras, las dudas seguirán alimentando la desconfianza.


Un sistema que pertenece a la ciudadanía

El transporte público no es un negocio cualquiera. Es un servicio esencial que define la calidad de vida de miles de personas que diariamente se trasladan entre cerros, plan y ciudades del Gran Valparaíso.

Por eso, más allá de quién resulte ganador en una licitación, la verdadera medida del éxito será la experiencia de los pasajeros: buses seguros, frecuencias confiables y condiciones laborales dignas para los conductores.

La autoridad tiene una oportunidad histórica para demostrar que el nuevo sistema será distinto al anterior.

Para lograrlo, la transparencia debe ser parte central del proceso. Publicar los puntajes de evaluación, explicar los criterios de adjudicación y abrir espacios de participación ciudadana no sólo fortalecería la legitimidad del sistema, sino también la confianza en las instituciones.


Una invitación a informarse y participar

Desde Apuntes y Viajes creemos que la discusión sobre el transporte público no debe quedar sólo en manos de autoridades y empresas.

Invitamos a nuestros lectores a revisar las bases del proceso publicadas por el Ministerio de Transportes, a solicitar información mediante la Ley de Transparencia y a participar en los debates sobre el futuro del transporte en la región.

Porque más allá de la polémica puntual, lo importante es que el nuevo sistema cumpla su promesa: un transporte público moderno, seguro y digno para Valparaíso y su gente.

La licitación ya está adjudicada.
Ahora comienza la etapa más importante: demostrar que la decisión tomada realmente mejorará el viaje cotidiano de miles de porteños.

Por Hernán Castro Dávila

El amor por los viajes, la escritura, la fotografía y la comunicación me ha impulsado a forjar mi propio camino dentro del periodismo. Creo en nuestra capacidad de expresión como ciudadanos del siglo XXI. Yo la practico desde mi blog, las redes sociales y la educación. Si queremos que este mundo cambie, debemos comenzar por nosotros mismos.

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