En el corazón del cerro Alegre, donde la historia de Valparaíso se entrelaza con su vibrante vida cultural, La Colombina se ha consolidado como un punto de encuentro para quienes buscan disfrutar de buena mesa, arte y conversación. En este espacio patrimonial de 1894, la gastronomía y la creación artística se dan la mano cada semana, ofreciendo a porteños y visitantes una experiencia que combina sabor, deliciosas pizzas, música y poesía frente al mar.
Las más ricas pizzas del cerro Alegre


Entre las especialidades que más conquistan a quienes visitan el restaurante destacan sus pizzas artesanales, elaboradas con masa delgada, pomodoro de la casa y una cuidada selección de ingredientes frescos. La Dúo di carne es una de las favoritas del público: una combinación irresistible de carne mechada, choricillo, pimiento y aceitunas que celebra la fuerza y el carácter de la cocina porteña.
Para quienes prefieren sabores del huerto, la Da frutteto es una apuesta segura. Su mezcla de champiñones, cebolla morada y aceitunas sobre base de mozzarella y pomodoro evoca los aromas de la tierra y la calidez de una cocina hecha con amor. En cambio, la Di mare invita a viajar hacia la costa con una salsa blanca suave, mozzarella, camarones, ostiones, palmitos y cebolla caramelizada, perfecta para quienes disfrutan los matices del mar.
Y para los amantes de la sencillez perfecta, la Pesto Margeritta combina tomates confitados y pesto sobre una base de pomodoro y queso mozzarella, logrando una armonía fresca y aromática que encanta a todos los paladares.
Los mejores espectáculos artísticos y culturales


Pero La Colombina no solo destaca por su carta. Su compromiso con la cultura la convierte en uno de los epicentros más activos del cerro Alegre. A lo largo del año, este espacio acoge espectáculos de música en vivo, poesía, flamenco y presentaciones de artistas locales, consolidando su papel como un refugio para la creación y el encuentro.
Ubicada en Pasaje Apolo 91, cerro Alegre, Valparaíso, La Colombina invita a disfrutar de una tarde completa: un recorrido por la escalinata Apolo, una copa con vista al puerto y una pizza recién salida del horno mientras suena una guitarra o se recita un verso. Porque en La Colombina, la cultura y el sabor siempre se encuentran en la misma mesa.
