Valparaísos

Cada vez que mi primos viajan desde Santiago hasta Valparaíso, al llegar a nuestro departamento se asoman por el balcón y se quedan minutos contemplando la ciudad desde las alturas. Mi prima, María Paulina, se instala en una silla, prende un cigarrillo y se queda en silencio observando. Una vez, cuando me asomé al balcón, me dijo que podría estar horas contemplando la ciudad. Yo también, le dije, y nunca me aburro de ver cómo un mismo paisaje puede cambiar tanto dependiendo de las horas del día y las estaciones del año.

11 de junio del 2013

 

Escrito por

El amor por los viajes, la escritura, la fotografía y la comunicación me ha impulsado a forjar mi propio camino dentro del periodismo. Creo en nuestra capacidad de expresión como ciudadanos del siglo XXI. Yo la practico desde mi blog, las redes sociales y la educación. Si queremos que este mundo cambie, debemos comenzar por nosotros mismos.

Deja un comentario