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Día Mundial del Turismo: los desafíos de Valparaíso y Chile para convertirse en destinos de clase mundial

¿Qué necesita Valparaíso para potenciar el turismo? Analizamos los desafíos de una industria clave para Chile en el Día Mundial del Turismo

Cada 27 de septiembre, el Día Mundial del Turismo nos invita a mirar una actividad que muchas veces reducimos a vacaciones, fotografías, hoteles o restaurantes. Sin embargo, detrás de cada viaje existe una extensa cadena de personas, empresas, oficios, inversiones y territorios que hacen posible que un visitante llegue, permanezca, consuma, conozca y, sobre todo, quiera regresar.

Hoy el turismo es una de las grandes actividades económicas del planeta.

Día Mundial del Turismo

Durante 2025 se registraron aproximadamente 1.520 millones de llegadas de turistas internacionales en el mundo, casi 60 millones más que el año anterior, según ONU Turismo. (Pre Web UNWTO) El World Travel & Tourism Council (WTTC), utilizando una metodología que considera impactos directos, indirectos e inducidos, estima que los viajes y el turismo aportaron US$11,6 billones a la economía mundial durante 2025, equivalentes al 9,8% del PIB global, y sostuvieron unos 366 millones de empleos: prácticamente uno de cada nueve puestos de trabajo del planeta. (Consejo Mundial de Viajes y Turismo)

Es decir, cuando hablamos de turismo no estamos hablando de una actividad secundaria. Estamos hablando de desarrollo económico, empleo, inversión y oportunidades para millones de personas.

Chile también está participando de esta recuperación. Durante 2025 nuestro país recibió 6.004.567 turistas extranjeros, un 14,6% más que durante 2024 y la cifra más alta desde 2017. (Servicio Nacional de Turismo | SERNATUR)

Más importante todavía es lo que esos visitantes dejan en nuestra economía. El turismo receptivo generó US$4.157 millones durante 2025. Las estimaciones oficiales sitúan el PIB Turístico Directo en torno al 2,8% del PIB nacional y calculan que las actividades vinculadas al turismo generan aproximadamente el 7,6% del empleo del país, con más de 723 mil personas ocupadas. (Servicio Nacional de Turismo | SERNATUR)

Son cifras que deberían obligarnos a mirar el turismo no solamente como una actividad recreativa, sino como una verdadera política de desarrollo.

Turismo en la Region de Valparaíso

Y es precisamente allí donde la Región de Valparaíso tiene una oportunidad extraordinaria.

Pocos territorios de Chile concentran una diversidad turística comparable. Tenemos costa, patrimonio, gastronomía, cultura, arquitectura, naturaleza, enoturismo, turismo rural, montaña, ciudades históricas, pequeños pueblos, playas y una identidad difícil de replicar.

Valparaíso y Viña del Mar son solamente una parte de un territorio que incluye destinos como Concón, Casablanca, Olmué, Limache, Quillota, San Antonio, el litoral central, el litoral norte, el valle de Aconcagua y el archipiélago de Juan Fernández, entre muchos otros.

Existe demanda. Durante la temporada estival 2025, una medición de la Corporación Regional de Turismo y la Cámara Regional del Comercio situó la ocupación promedio de los alojamientos turísticos de la región en 71,98%, nueve puntos porcentuales por encima del año anterior. Para Valparaíso, Viña del Mar y Concón, el promedio alcanzó un 73,14%. (Turismo Valparaíso)

Pero tener atractivos no es suficiente.

La competencia turística internacional es enorme. Cada viajero que decide venir a Chile también podría escoger Argentina, Perú, Brasil, Colombia, México, España, Portugal o decenas de otros destinos que están invirtiendo para atraerlo.

Por eso necesitamos hacernos una pregunta incómoda: ¿estamos haciendo todo lo necesario para que quien sueña con viajar piense en Chile y, particularmente, en la Región de Valparaíso?

INFRAESTRUCTURA: EL TURISMO COMIENZA MUCHO ANTES DE LLEGAR AL HOTEL

Un destino turístico competitivo necesita carreteras, aeropuertos, terminales, transporte público, señalética, iluminación, espacios públicos cuidados, accesibilidad universal, conectividad digital y patrimonio adecuadamente conservado.

No se trata únicamente de construir grandes obras. A veces una vereda en buenas condiciones, un mirador recuperado, baños públicos, información turística clara, una calle limpia o una señal que permita encontrar fácilmente un atractivo producen una diferencia enorme en la experiencia del visitante.

La propia Estrategia Nacional de Turismo Sostenible 2035 reconoce esta necesidad y plantea aumentar la inversión en infraestructura y conectividad. Entre las inversiones consideradas aparecen carreteras y rutas escénicas, bordes costeros, ciclovías, senderos, infraestructura portuaria y aérea, equipamiento urbano y conectividad digital. (Subturismo)

Durante 2026, además, la hoja de ruta gubernamental para el sector identificó 467 iniciativas de infraestructura para habilitación de destinos, incluyendo proyectos vinculados con parques nacionales, rutas escénicas, bordes costeros, atractivos turísticos y conectividad. (Subturismo)

La infraestructura turística, por lo tanto, no puede considerarse un lujo. Es una inversión productiva.

SEGURIDAD: UN DESTINO TAMBIÉN SE CONSTRUYE CON CONFIANZA

Hay otro factor imposible de ignorar: la seguridad.

Un visitante puede enamorarse de nuestras fotografías antes de viajar, pero finalmente decide sobre la base de algo mucho más elemental: sentirse seguro.

Seguridad significa prevención del delito, pero también iluminación, información confiable, fiscalización, transporte seguro, protocolos frente a emergencias, prestadores turísticos formalizados y capacidad para responder adecuadamente cuando ocurre un problema.

La seguridad turística requiere coordinación entre municipios, policías, autoridades regionales, organismos vinculados al turismo y el propio sector privado. De hecho, las políticas nacionales en esta materia consideran identificación de riesgos, protocolos de acción, capacitación de prestadores, herramientas tecnológicas y estrategias de comunicación frente a emergencias. (Subturismo)

La reputación de un destino tarda años en construirse y puede deteriorarse rápidamente. Cuidar al visitante significa también cuidar el empleo y la inversión que dependen de él.

COMUNICAR TAMBIÉN ES HACER TURISMO

Pero existe un tercer desafío que suele recibir menos atención: la comunicación.

Podemos tener excelentes restaurantes, hoteles, paisajes, museos, ascensores, viñas, parques y experiencias. Si nadie los conoce, difícilmente se transformarán en una decisión de viaje.

En el turismo contemporáneo, el viaje comienza mucho antes de comprar un pasaje.

Comienza frente a una pantalla.

Una fotografía, un video, una recomendación, una búsqueda en Google, un reel, un reportaje, un podcast o la experiencia compartida por otro viajero pueden despertar el deseo de conocer un territorio situado a miles de kilómetros.

Por eso comunicar un destino no consiste simplemente en hacer publicidad. Significa contar historias, explicar cómo llegar, mostrar experiencias, recuperar memoria, entregar información útil y construir una identidad reconocible.

Chile debe aumentar su capacidad para competir comunicacionalmente en los mercados internacionales. La propia estrategia turística nacional establece entre sus prioridades el posicionamiento de experiencias únicas, mientras que la hoja de ruta presentada en 2026 plantea reforzar la promoción internacional y diversificar mercados, destinos y experiencias. (Subturismo)

Y ese trabajo no corresponde únicamente al Estado.

LOS EMPRENDEDORES QUE TODOS LOS DÍAS CONSTRUYEN UN DESTINO

Detrás de las estadísticas existen personas.

Está quien abre temprano un pequeño café. Quien prepara durante horas una receta que identifica a un restaurante. Quien recibe huéspedes en un hotel familiar. Quien mantiene una hostal. Quien conduce una embarcación. Quien guía una caminata por los cerros. Quien cuenta la historia de un edificio. Quien organiza un recorrido patrimonial. Quien administra una viña, una agencia o un emprendimiento rural.

Gastronomía, hotelería y tour operadores forman parte de una cadena donde predominan miles de pequeñas y medianas iniciativas que arriesgan capital, generan empleo y mantienen vivos los destinos incluso en temporadas difíciles.

Muchos trabajan mientras los demás descansan.

Abren durante fines de semana, vacaciones y feriados. Invierten, contratan personas, pagan permisos, mantienen infraestructura, enfrentan meses de baja demanda y vuelven a levantarse después de incendios, crisis económicas, pandemias o temporadas complejas.

Cuando un restaurante cierra, cuando desaparece una pequeña hostal o cuando un operador turístico abandona su actividad, un destino pierde algo más que una empresa: pierde parte de su oferta y de su capacidad para recibir visitantes.

APUNTES Y VIAJES: CONTAR EL TERRITORIO TAMBIÉN ES APORTAR A SU DESARROLLO

Desde Apuntes y Viajes hemos intentado aportar precisamente desde la comunicación.

Lo hacemos recorriendo Valparaíso, conversando con quienes mantienen vivos sus barrios, entrando a restaurantes y emprendimientos, subiendo y bajando cerros, viajando en ascensores, descubriendo rincones, registrando historias y mostrando lugares que muchas veces están fuera de los grandes circuitos turísticos.

Detrás de cada publicación, fotografía, video, entrevista, podcast o artículo existe también trabajo.

Hay horas investigando, recorriendo, grabando, editando, escribiendo y conversando con quienes hacen turismo desde sus propios espacios.

Porque creemos que comunicar un territorio también significa ayudar a construirlo.

Cuando contamos la historia de un restaurante de barrio no solamente mostramos un plato. Cuando entrevistamos a un emprendedor no solamente presentamos un negocio. Cuando mostramos un ascensor, una calle, un museo o un rincón desconocido tampoco estamos mostrando simplemente una postal.

Estamos diciendo: aquí existe algo que vale la pena conocer.

Y cuando conseguimos que una persona descubra un lugar, lo visite, consuma allí y después lo recomiende, se produce una pequeña cadena que puede parecer insignificante, pero que multiplicada miles de veces mueve una economía.

VALPARAÍSO NO NECESITA INVENTARSE: NECESITA CUIDARSE Y MOSTRARSE

Quizás esa sea una de nuestras mayores fortalezas.

Valparaíso no necesita construir artificialmente una identidad turística. La tiene.

Está en sus cerros, ascensores, trolebuses, mercados, bares, restaurantes, arquitectura, patrimonio industrial y portuario, miradores, quebradas, universidades, artistas, comerciantes y habitantes.

Pero poseer esa identidad no garantiza que podamos aprovecharla.

Necesitamos una ciudad más limpia, segura, caminable y conectada. Necesitamos recuperar espacios públicos y patrimonio. Necesitamos transporte eficiente, información turística accesible y señalética. Necesitamos mejores conexiones entre nuestros distintos destinos regionales. Y necesitamos comunicar Valparaíso hacia Chile y hacia el mundo de manera sostenida, profesional y coordinada.

No basta una campaña durante el verano.

El turismo se construye los doce meses del año.

UNA INVITACIÓN EN ESTE DÍA MUNDIAL DEL TURISMO

En este Día Mundial del Turismo, quizás deberíamos dejar de preguntarnos solamente cuántos turistas llegaron y comenzar a preguntarnos qué estamos haciendo para que permanezcan más tiempo, conozcan más lugares, gasten en nuestros territorios, recomienden su experiencia y quieran regresar.

El mundo se está moviendo. Más de 1.500 millones de llegadas internacionales durante 2025 demuestran la magnitud de una actividad por la cual compiten países, ciudades y regiones enteras. (Pre Web UNWTO)

Chile tiene paisajes extraordinarios.

La Región de Valparaíso tiene historia, cultura, gastronomía, patrimonio y una diversidad territorial privilegiada.

Tenemos también emprendedores dispuestos a trabajar, invertir y crear experiencias.

Lo que necesitamos es entregarles un territorio capaz de acompañar ese esfuerzo.

Infraestructura, seguridad y comunicación no son asuntos separados del turismo. Son precisamente las condiciones que permiten que el turismo exista y crezca.

Desde Apuntes y Viajes seguiremos haciendo nuestra parte: recorriendo, contando historias, mostrando emprendimientos, recuperando memorias y tratando de despertar en otros las ganas de conocer nuestros territorios.

Porque cada vez que alguien decide visitar un lugar después de conocer su historia, cada vez que se sienta a la mesa de un restaurante local, reserva una habitación, contrata un guía o recomienda Valparaíso después de regresar a casa, el turismo deja de ser una estadística.

Se transforma en trabajo, desarrollo y oportunidades.

Y ese puede ser uno de los grandes caminos para el futuro de Valparaíso y de Chile.

Hernán Castro Dávila
Apuntes y Viajes

Por Hernán Castro Dávila

El amor por los viajes, la escritura, la fotografía y la comunicación me ha impulsado a forjar mi propio camino dentro del periodismo. Creo en nuestra capacidad de expresión como ciudadanos del siglo XXI. Yo la practico desde mi blog, las redes sociales y la educación. Si queremos que este mundo cambie, debemos comenzar por nosotros mismos.

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