Valparaíso se descubre mejor a través de sus ascensores. Cada uno cuenta una historia distinta, conectando el plan con los cerros y revelando rincones que mezclan patrimonio, arquitectura y vida cotidiana. En esta ocasión, el recorrido nos lleva al Ascensor El Peral, uno de los más emblemáticos de la ciudad, en un paseo que combina historia, cultura y vistas inolvidables.
Ascensor El Peral

El punto de partida es la Plaza de la Justicia, junto a la Corte de Apelaciones, en pleno corazón del sector financiero de Valparaíso. Desde aquí comienza el ascenso por este funicular inaugurado el 7 de diciembre de 1901, en una época en que el puerto era un centro clave del comercio internacional. Tal como cuenta Sebastián Claude, este ascensor fue ampliamente utilizado por la comunidad extranjera que trabajaba en el sector, conectando sus oficinas y espacios comerciales con los cerros.
Subir por el Ascensor El Peral es, en sí mismo, un viaje en el tiempo. Su recorrido permite imaginar el movimiento cotidiano de principios del siglo XX, cuando ejecutivos, comerciantes y trabajadores dependían de estos sistemas para desplazarse por la ciudad. Hoy, más de un siglo después, sigue siendo una de las formas más auténticas de recorrer Valparaíso.
Paseo Yugoslavo: uno de los mejores miradores del puerto

Al llegar a la estación superior, el paisaje se abre de inmediato hacia el Paseo Yugoslavo, uno de los balcones más privilegiados de la ciudad. Desde aquí se pueden apreciar distintos cerros de Valparaíso: Cordillera, Artillería, Playa Ancha, además del puerto y el sector financiero que se despliega hacia el plan.

El paseo invita a detenerse, caminar y observar. A pocos pasos se encuentra el Museo Baburizza, instalado en una antigua casona de un empresario yugoslavo que con el tiempo fue adquirida por la municipalidad para convertirse en el Museo de Bellas Artes de Valparaíso. También destaca el reciente Museo del Banco Estado, una alternativa cultural que se suma a la oferta del sector.
Este entorno combina historia, arte y paisaje, consolidando al Paseo Yugoslavo como uno de los puntos más visitados por quienes recorren el cerro Alegre y sus alrededores.
Del ascensor a la mesa: el cierre perfecto en el Cerro Mariposa

Como todo buen recorrido porteño, la experiencia no estaría completa sin una pausa gastronómica. Tras caminar por el Paseo Yugoslavo y disfrutar de sus miradores, la invitación es continuar la ruta hacia el cerro Mariposa y llegar a La Pizza del Ascensor.
Allí, el recorrido se transforma en un momento de descanso y disfrute, con una carta que incluye pizzas, pastas, sándwiches, empanadas y coctelería, en un ambiente acogedor y con vista a la bahía. Es el cierre ideal para una jornada que comienza en el plan, asciende por la historia y termina con los sabores del puerto.
Un recorrido que resume Valparaíso
El Ascensor El Peral no es solo un medio de transporte: es una puerta de entrada a la historia de Valparaíso, a su identidad cosmopolita y a su geografía única. Conectar la Plaza de la Justicia, el Paseo Yugoslavo y el cerro Mariposa en un solo recorrido permite comprender por qué esta ciudad sigue cautivando a quienes la visitan.
Una invitación abierta a subir, caminar, mirar… y luego sentarse a disfrutar. Porque en Valparaíso, cada ascensor es el inicio de una nueva historia. 🚠🍕
