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En Horcón hay caleta de tranquilidad

No puedes dejar de visitar Horcón, balneario que te enamorará con su sencillez, calidez y exquisita gastronomía.

Horcón es la tranquilidad hecha caleta. Está ubicada a unos 160 km. de Santiago y a 52 de Valparaíso. Se trata de una pequeña localidad perteneciente a la comuna de Puchuncaví, donde la calma rara vez se rompe; una de esas ocasiones es cuando la guardia municipal se pasea por el borde costero y queda la arrancadera de artesanos y gente que ofrece los más diversos productos.

Horcón: Un balneario que te enamorará

El sector incluye otros atractivos playeros, como Cau Cau, Los Tebos y la famosísima Playa Luna, la única playa nudista oficialmente reconocida en Chile. Pero no es patrimonio exclusivo de los veranistas, porque en las estaciones frías, también es un panorama imperdible si andas por el litoral central.

Gran oferta gastronómica y de alojamientos

Como buena caleta, hay una gran oferta gastronómica, fundamentalmente de pescados y mariscos en sus más variadas formas: caldos, empanadas, ceviches, mariscales, parmesanos… y así, suma y sigue el desfile de exquisiteces para todos los bolsillos (es cosa de buscar). También hay buena oferta de alojamientos, ya sea de cabañas, hostales y a través del sistema Airbnb.

Artesanía

La artesanía es también una buena fuente de ingresos de la población local, y por eso, los productos manufacturados en base a conchitas, fieltro, lana y, en menor medida, cerámica, son parte importante del paisaje de la costanera y los negocios que se intercalan con restoranes y picadas.

Playa

La playa es riquísima. Ahí mismo, puedes refrescarte en sus heladísimas aguas que, aunque se ven bien tranquilas, no son aptas para el baño. La banderita roja está permanentemente arriba. Buena idea es hacer un castillo, mientras las algas juegan con tus pies a la orilla de la playa, cuya arena se mezcla con cientos de conchitas que han sido la vivienda abandonada de algún caracol o el refugio de algún cangrejo en tiempos pasados.

El Puente de los Deseos

Un imperdible en la playa es el puente de los deseos, donde cientos cintas de colores guardan los sueños y anhelos de visitantes que han pasado por ahí desde 2013, cuando fue levantado por los mismos artesanos del lugar. La fotografía en el puente es un clásico, pero también puedes dejar tus deseos. En una de esas…. Nunca hay que perder la fe.

Sin duda, es un bello paseo, medio atrapado en el mundo hippie de los 70, entre gaviotas y pelícanos, que tiene su origen en los 40 y 50, cuando artistas, artesanos y poetas llegaron a la playa y se quedaron para siempre, generando una tremenda movida cultural que tuvo su punto más alto en los 60 y 70 y que hasta hoy puedes revivir si conversas y compartes con la comunidad.

Dato útil: lo más fácil para llegar, es tomar la Sol del Pacífico al frente de la estación del metro Viña del Mar, a un costado de la Parroquia, que se va por el antiguo camino Internacional (Ruta 60). Pasarás Ritoque y Quintero, hasta el terminal de la micro, en el mismísimo Horcón. Te bajas, y a disfrutar el paseo.

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