El domingo 10 de diciembre se cumplió un sueño para Quintero, ya que durante esa mañana se concretó el primer viaje del tren turístico desde Limache a Ritoque, recuperando una ruta histórica para la comuna. Tanta fue la expectativa, que los pasajes no alcanzaron a estar 24 horas a la venta y se agotaron.
Tren de Limache a Ritoque

Una mañana de cielo despejado dio la bienvenida a los 400 pasajeros que llegaron hasta la estación de Limache para abordar el Tren del Recuerdo. La emoción era común denominador en los rostros de familias y parejas mientras buscaban sus vagones para abordar.
Tren del Recuerdo

El Tren del Recuerdo es un tren turístico patrimonial compuesto por coches chilenos y alemanes fabricados entre 1920 y 1930. Actualmente funciona realizando recorridos desde Santiago a San Antonio y Limache. Gracias a la firma de un convenio de colaboración entre la Empresa de Ferrocarriles del Estado y la Municipalidad de Quintero se concretó este primer viaje entre Limache y Ritoque, el que además se transformó en el primer viaje realizado de inicio a fin dentro de la Región de Valparaíso.
Coches con historia
Súper Salón

Hacia el año 1930, Ferrocarriles del Estado adquirió una gran flota de coches para modernizar sus servicios. Dentro de éstos, se encontraban tres coches tipo Salón.
Originalmente contaba con dos compartimentos privados en sus extremos y una gran sala de estar en la zona central, quedando finalmente como una gran sala de estar, con sillones con capacidad para 30 personas cómodamente sentadas y con grandes ventanales que permiten apreciar mejor el paisaje. De estos tres coches, queda sólo uno funcionando, haciéndolo en el Tren del Recuerdo como coche Súper Salón, con más de 80 años de operación.
Primera Clase

En 1929 llegaron una gran partida de coches alemanes de Primera clase, los cuales operaron por toda la red sur de Ferrocarriles del Estado, abarcando desde Quintero hasta Puerto Montt. Circularon con todo tipo de trenes, incluyendo los de más alta categoría a lo largo de su vida útil. Actualmente, una flota de cuatro de estos coches se mantiene en operación, tres de los cuales lo hacen en el Tren del Recuerdo.
Comedor

Los coches Comedor siempre fueron parte importante del ferrocarril, al dar servicio de alimentación, desayuno, almuerzo, once y cena a los pasajeros que viajaban a lo largo de todo el tren, especialmente en los recorridos más largos. Este coche es de alrededor de 1929, está dotado de un interior enchapado en madera y tiene 12 mesas para acomodar a 4 personas cada una.
Video Bar

El coche Video-Bar fue fabricado en Chile en 1964, siendo el único coche del tren que es de fabricación nacional. Fue construido como un coche de Primera Clase, con filas de cuatro asientos separadas de a pares por un pasillo. En la década de 1980, cinco de estos coches fueron transformados en Video-Bar para los trenes al sur. Hoy queda solo uno.
Salón
En la década de 1950, Ferrocarriles del Estado encarga a Alemania una serie de coches para modernizar las prestaciones de los trenes de largo recorrido, de donde nacieron junto con nuevos coches comedores y la segunda generación de coches Primera clase, los coches clase Salón. En total se fabricaron 6 unidades, quedando hoy solamente en operación dos de ellas, las que pertenecen a la flota del Tren del Recuerdo.
Un viaje inolvidable: En tren de Limache a Ritoque

Desde pequeño me han gustado los trenes. De hecho, cuando nací mi abuelo materno me obsequió un tren Marklin, con el que jugaba desde que tengo recuerdos. Alguna vez también hicimos el recorrido en tren desde el Sur de Chile hasta Santiago. De aquel viaje tengo vivos recuerdos del salón comedor y el video bar, donde alcancé a ver más de una película.
Y así como a mí, es probable que a muchos chilenos el tren le evoque recuerdos familiares o de la infancia. Mal que mal, el tren comunicó las distintas localidades de Chile por muchos años. Por eso quizá resulta tan emocionante ver los vagones del Tren del Recuerdo instalados en la vía férrea y, por lo mismo, nos invade una felicidad propia de la infancia. Inevitable sacarse más de alguna fotografía antes de subir al carro que me toco para esta ocasión: Primera clase.
Al igual que el tren a escala que me regalara mi abuelo, este carro también provenía de Alemania. En su interior cuenta con espacio para 76 personas en sus asientos de cuerina cubierta de pana, con respaldos orientables según el sentido de marcha. Las ventanas se pueden abrir mediante desplazamiento vertical, enmarcado con su interior de madera y lámparas tipo apliqué de tulipán cuelgan sobre el pasillo. Realmente es un vagón muy elegante y evocador de una época pasada.
De San Pedro a Ritoque: Paisajes inolvidables
Acomodado en mi asiento, abrí la venta, me asomé entre las cortinas y pude ver cómo nos alejábamos desde la estación de Limache. Atrás quedaban los modernos vagones del metro tren y de a poco se abría el paisaje rural y campestre ante nuestra mirada.
Nuestra primera y única parada antes de partir rumbo a Ritoque, fue en la estación de San Pedro, donde el tren debía tomar el ramal que nos conduciría hasta nuestro destino final.
De ahí en adelante comenzó del desfile de paisajes al ritmo del tren. Mismo paisaje que hace casi un siglo vieron los primeros pasajeros del recién inaugurado tren a Quintero.
Luego de las chacras de colmo, nos encontramos con el río Aconcagua, al que fuimos bordeando hasta su desembocadura. Luego enfilamos hacia al norte, iniciando el cambio de paisajes más impactante del viaje: Nos sumergimos en las dunas de Ritoque, a ratos pudimos observar las olas del océano Pacífico y la tranquilidad del Humedal Urbano de Mantangua, con gran cantidad de aves, hasta que finalmente llegamos a Ritoque.
Quintero: Paisajes e historias por descubrir

Ya en Ritoque, fuimos recibidos por una delegación municipal, quienes nos estaban esperando con personajes de época, un espectáculo de música en vivo más puestos de emprendedores locales. Desde ahí abordamos los buses que nos llevarían de Ritoque a Quintero, donde dispusimos de tiempo libre para almorzar en alguno de los locales que ofrece la rica oferta gastronómica de la zona.
La Cocina de Alejo y Pao


Yo me fui hasta La Cocina de Alejo y Pao, junto al embarcadero. Ahí disfruté de un delicioso congrio frito con ensalada chilena y papas mayo. Estaba muy rico.
Ya con el estómago lleno, me sumé a las visitas guiadas por los principales atractivos de Quintero, donde fuimos guiados por guías caracterizados por personajes icónicos de la ciudad.
Casa Estación
Comenzamos nuestro recorrido por Quintero yendo hasta la plaza Plaza Ignacio Carrera Pinto para visitar la Casa Estación, un ícono de la ciudad contruido en 1920 por el arquitecto Juan Rau a solicitud de la familia Cusiño y que estuvo en funcionamiento hasta 1978.
Allí fuimos recibidos por dos jóvenes caracterizadas como damas de época, quienes nos dieron un completo recorrido por este lugar histórico.
Parque Municipal Luisa Sebiré de Cousiño
Luego nos dirigimos hasta el Parque Municipal, donde fuimos recibidos por la mismísima Luisa Sebiré de Cousiño, quien nos contó parte de su historia y cómo fue que llegó a donar el terreno en que actualmente se ubica el parque.
El parque cuenta con miradores naturales que permiten observar el océano desde asientos instalados en la meseta. El Parque invita a una vinculación con el territorio, ya que varios lugares del recorrido se relacionan con el patrimonio histórico al asistir al nombramiento de importantes vecinos participantes en la conformación de la localidad. Es un precioso lugar recreativo, ideal para caminar, mirar y pasear.
Cueva del Pirata
Continuamos nuestro recorrido hasta la Cueva del Pirata, donde nos recibieron dos jóvenes caracterizados de corsarios. Ellos nos contaron que el 5 de diciembre de 1578 el pequeño poblado de Valparaíso fue atacado por el corsario Francis Drake. En la bahía asaltó un barco comercial y luego asoló la villa, robando las bodegas de vinos y saqueando la Iglesia La Matriz. Luego de tres días de saqueos dejaron Valparaíso y siguieron rumbo hacia una bahía que destacaba en uno de los mapas robados a los españoles.
Francis sería el primero de varios piratas y corsarios que se refugiarían en la bahía de Quintero. De ahí que uno de los lugares más conocidos y visitados de esta ciudad se llame La Cueva del Pirata, la que se ubica en el sector norte de la península. Ahí encontrarás una escultura de un pirata de tres metros de altura observando con su binocular hacia el Océano Pacífico.
Puntilla de San Fuentes
Finalmente llegamos a la Puntilla San Fuentes, donde una novia en velo, nos contó la leyenda en torno a la misteriosa construcción de piedra con un torreón que da a los roqueríos donde revientan las olas y desde donde se tiene una hermosa vista a la península de Quintero.
Quintero se proyecta junto al Tren de Recuerdo

De esta manera tuvimos una mirada general de los principales atractivos históricos de Quintero, los que se suman a la gran cantidad de playas con que cuenta la península y su rica oferta gastronómica. Sumando gran cantidad de atractivos para quienes deseen disfrutar de la comuna.
Esperamos que la iniciativa del Tren del Recuerdo se replique prontamente, ya que es una excelente forma de recuperar el pasado ferroviario de la Región de Valparaíso y vincularlo con una potente oferta turística que hace de Quintero un destino imperdible durante todo el año.
Revisa aquí la oferta actualizada del Tren del Recuerdo























6 respuestas a «Tren de Limache a Ritoque: Un viaje por la historia de Quintero»
Buenas tardes, existe un calendario público para viajar?
Donde lo puedo ver?
Gracias
Hola. Aquí puedes verlo: https://entren.cl/#coches-pro
Hola para los primeros días de febrero no tendrán salida de Limache a ritoque?
Hola. Aquí puedes revisar los recorridos disponibles: https://entren.cl/#coches-pro
Hola, me podrías indicar como llegar desde Valparaíso a la estación Limache de donde sale el tren del recuerdo, gracias
Puedes tomar el metro de Valparaíso. Te deja ahí mismo.