Un paseo por el Elevador Lacerda y sus alrededores

El elevador Lacerda une dos mundos. La parte baja, donde funciona el Mercado, el puerto y el sector financiero; y la parte alta, donde viven los habitantes de Salvador de Bahía. ¿Les suena conocido?

La fecha de su construcción tampoco dista mucho de cuando fueron construidos los ascensores de Valparaíso. Hablamos de fines del siglo XIX. La diferencia está en la cantidad y la forma.

Salvador de Bahía, Brasil
Elevador Lacerda
Salvador de Bahía, Brasil
Elevador Lacerda
Salvador de Bahía, Brasil
Elevador Lacerda

El elevador Lacerda es uno solo dentro de la ciudad y su estructura es de grandes dimensiones, al estilo de cómo los brasileños entienden la modernidad. Fue el primero en ser construido en Brasil y fue remodelado en 1930. En aquella ocasión se le añadieron dos carros más y se le dio un diseño más moderno. El que se conserva hasta el día de hoy.

Viajar en él es un imperdible si visitas Salvador de Bahía. El trayecto no tiene nada muy especial, es como andar dentro del ascensor de un gran edificio. La gracia está en quienes acompañarán tu viaje. Como en el teleférico de La Paz o los trolebuses de Valparaíso, el ascensor Lacerda te permite compartir de cerca con los habitantes de la ciudad.

Salvador de Bahía, Brasil
Mercado Modelo
Salvador de Bahía, Brasil
Mercado Modelo
Salvador de Bahía, Brasil
Mercado Modelo

Además, es una forma atractiva de llegar hasta el Mercado Modelo, que ya no tiene tanto de mercado local como de tiendas de souvenirs y restaurantes de comida bahiana que no están nada mal.

Además, desde el costado del acceso superior se tiene una vista hermosa a la bahía y está sólo a pasos del centro histórico de Pelourinho.

Datos Prácticos

Salvador de Bahía, Brasil
Elevador Lacerda

Elevador Lacerda
Costo: 0,15 reales
Horario: Abierto las 24 horas

2 de febrero del 2019

Twitter

 

Escrito por

El amor por los viajes, la escritura, la fotografía y la comunicación me ha impulsado a forjar mi propio camino dentro del periodismo. Creo en nuestra capacidad de expresión como ciudadanos del siglo XXI. Yo la practico desde mi blog, las redes sociales y la educación. Si queremos que este mundo cambie, debemos comenzar por nosotros mismos.

Deja un comentario