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Río de Janeiro: la ciudad maravillosa que siempre cumple

Entre playas, cerros, flora, fauna y fútbol, Río de Janeiro confirma que su buena fama no es exageración: es experiencia pura, intensa y profundamente humana.

Cuando André Filho popularizó en 1935 la famosísima marcha-himno “Cidade Maravilhosa”, es probable que jamás imaginara que, un siglo después, sus versos seguirían diciendo la pura-y-santa-verdad. Porque Río de Janeiro es, sin duda, una de las cidades más maravilhosas del mundo. O al menos, de este lado del ídem.

Destino obligado de los veranistas, Río ofrece al visitante no solo bellísimas playas; exquisita comida a precios muy-pero-muy accesibles; un clima impredecible pero llevadero (sol-lluvia-tormenta-rayos-truenos-niebla, all inclusive en menos de 24 horas); un casco patrimonial lleno de historia; miradores; paseos; parques; museos; carrete; cultura y fuchibol. Río ofrece, además, gente generosa, cordial, cariñosa y muy alegre. Tal vez su mayor activo.

Postales imprescindibles de Río de Janeiro

Río es una amalgama de emociones y de paisajes. Y por cierto, no es solo Carnaval. Por eso, una buena manera de aprovechar el tiempo es organizar tus visitas por sectores e intereses, aun cuando hay varios que son imperdibles. Dos de ellos: el Pan de Azúcar y el Corcovado (con la estatua del Cristo Redentor). Típicas postales de turista, sí, pero son experiencias que no puedes dejar pasar. Para ambos paseos, compra tus entradas con anticipación y procura ir temprano para evitar filas.

Pan de Azúcar

El Pão de Açúcar es un gigantesco macizo de piedra ubicado en la bahía de Guanabara, en el barrio de Urca, al sur de la ciudad. Frente a Praia Vermelha, está la estación baja del icónico teleférico (“bondinho”) que te regala vistas de ensueño de la ciudad y el mar. Para llegar, lo más fácil es tomar un taxi/Uber directo al teleférico, o bien el metro hasta Botafogo y luego un bus corto hacia Urca. No solo encontrarás vistas. Hay senderos muy bien delimitados que puedes recorrer, donde verás monos, aves, tremendas lagartijas, muchos bichos y una generosísima flora. Por cierto, hay todas las comodidades necesarias, como restaurantes, baños y tiendas de souvenir.

Corcovado

El segundo, el Corcovado, también al sur de RJ, en cuya cumbre se alza el emblemático Cristo Redentor, que domina la ciudad desde más de 700 m de altura. La forma más clásica y pintoresca de llegar es subiendo en el tren del Corcovado desde la estación en el barrio de Cosme Velho, que atraviesa el Parque Nacional de Tijuca hasta la cima.

Desde arriba, las vistas de playas, montes y toda la ciudad extendida bajo tus pies te harán pensar que valió la pena cada minuto de subida. Infórmate del tiempo antes de subir. Si se nubla, adiós selfies.

Corazón histórico

Y ya que estamos…. En el corazón del centro histórico se encuentra la mítica Escadaria Selarón, una escalera que une Lapa y Santa Teresa, con una extensión de 215 escalones (bien parecida a muchas de Valpo), repleta de azulejos de colores. Esta obra de arte viva fue creada por el artista chileno Jorge Selarón, quien la fue rellenando con mosaicos de más de 60 países como un “tributo al pueblo brasileño” desde 1990 hasta su muerte en 2013, es un espacio abierto, libre y democrático que no te puedes perder. 

Desde ahí puedes cruzar hacia la impresionante Catedral Metropolitana de São Sebastião, obra del arquitecto Edgar de Oliveira da Fonseca, levantada entre 1964 y 1979, que con su silueta cónica recuerda a las pirámides de Teotihuacán. Trata de ir al mediodía, para que no pierdas la oportunidad de hacer fotos de la luz del sol atravesando sus bellos vitrales. Muy cerca, en el mismo circuito, está el Real Gabinete Portugués de Lectura, una de esas joyitas escondidas de Río que guarda una biblioteca histórica con una de las colecciones y salas más bonitas del mundo.

Jogo bonito e fauna variada

Si amas el fútbol, el estadio Maracaná es fundamental (aun cuando después del Condorazo 1993 los chilenos no tenemos el mejor recuerdo…). El metro te deja en la mismísima puerta del estadio más grande de Brasil, con 78.800 asientos. Ahí, donde jugaron grandes como Pelé, Zico, Ronaldo, Ronaldinho, Romario y Roberto Carlos, podrás visitar camarines, cancha, sala de prensa y, si te planificas bien, algún partido del Flamengo. Mejor si es el clásico contra el Fluminense, con quien comparten localía, al más puro estilo de los equipos de Milán.

Finalmente, otros dos destinos obligados. Uno: el Jardín Botánico, un oasis en medio del bullicio carioca, donde puedes maravillarte con la biodiversidad tropical de Río. Ubicado en el barrio Jardim Botânico, comprende 137 hectáreas de bosques y jardines, donde puedes perderte entre palmas, orquídeas, bromelias, plantas medicinales y árboles centenarios que parecen salidos de un cuento. Dos: el AquaRio (o Acuario Marino de Río), el mayor acuario de Sudamérica, con más de 26.000 m² y 28 tanques donde conviven 10 mil animales de 350 especies que te hacen sentir como Nemo. Está ubicado en la Zona Portuaria (Porto Maravilha), cerca del paseo Boulevard Olímpico.

Y bueno. Si vas a Río no puedes dejar de ir a las concurridas y populares playas de Ipanema y Copacabana, donde podrás disfrutar de un mar tibio y tranquilo, hermosos atardeceres (clásicos de las teleseries brasileras de los 80-90), comida típica del tipo choclos-asados, caipirinhas y mucha “arena y sooolll”…..

De nuestro servicio de utilidad pública

BONUSTRACK

  • Hay muchísimos restaurantes “buffet”, donde comes por kilo. Pesan tu plato y pagas lo que comes: precios justos, rica comida, guatita llena, corazón contento… ¿Podría ser mejor? Obrigado, Río.
  • Si vas en época de Carnaval, considera que el tráfico es algo caótico y muchos atractivos de tu plan pueden estar cerrados. La bulla es un tema a la hora de dormir.
  • Baja la aplicación de un servicio compatible con PIX, un sistema de pago instantáneo muy utilizado en Brasil que te permite pagar directamente desde tu celular a través de código QR o usando un código numérico. Es bien seguro, porque evita el efectivo y las tarjetas.
  • El sistema de transporte es bueno, pero algo complejo si no eres residente y/o no hablas portugués. Usa metro, Uber y taxis OFICIALES. Si bien el metro es seguro, limpio y confiable, es una red pequeña, por lo tanto, solo es útil para el sector céntrico.
  • Toma solo agua envasada. La de la cañería no es recomendable para llegar y tomar, como hacemos en Chile.
  • No dejes de probar la picanha, la feijoada y todas, todísimas las frutas que puedas (y sus respectivos jugos). Es una experiencia religiosa. 

Una respuesta a «Río de Janeiro: la ciudad maravillosa que siempre cumple»

excelente semblanza de Rio de Janeiro, podrías completar la serie con Sao Paulo y el Nordeste.

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