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París: Un día en torno a la Ópera, cafés y galerías

París Día 3: Acompáñanos a disfrutar de los cafés de la ciudad, la impresionante Ópera y las lujosas Galerías Lafayette

París en invierno puede ser una ciudad bastante helada, mucho más que Roma o Madrid, pero menos que Berlín o Ámsterdam. No es fácil toparse con días despejados y no es raro que llueva de vez en cuando. Nuestro itinerario diario lo fuimos adaptando según el clima. Nuestro tercer día en París amaneció muy frío y nublado, así que aprovechamos de recorrer lugares protegidos cerca de nuestro departamento, ubicado en Rue Gomboust, a pasos de la avenida de La Ópera. 

Un día en torno a la Ópera de París

Un café para comenzar el día

Partí el día con un chocolate caliente y un croissant en Royal Ópera Café; uno de los tantos cafés que adornan las esquinas de París con sus mesas en la vereda, terraza interior y comedores. Usualmente los cafés también son restaurantes y bares; y funcionan durante todo el día y buena parte de la noche. Me instalé cerca de una ventana y leí un poco más de mi libro de Hemingway: “Si uno vive en París y no come lo suficiente, le aseguro que el hambre pega fuerte, ya que las panaderías presentan cosas tan buenas en los escaparates, y la gente come al aire libre, en mesas puestas en la acera frente a los restaurantes, y uno ve y huele la buena comida”.

No recuerdo más ciudades que dispongan las mesas fuera de sus restaurantes con las sillas apuntando a la calle, como si uno se dispusiera a disfrutar de un espectáculo donde los protagonistas son los transeúntes y el escenario los edificios y enormes monumentos de París. Y los habitantes la capital francesa lo saben. Si uno los observa con detención, verá que llevan cuidado hasta el más mínimo detalle de su presentación, todos impecables y con mucho estilo, como si realmente estuvieran en una pasarela.

Luego de disfrutar del espectáculo cotidiano de la ciudad vista desde la terraza de un café parisino, partimos rumbo a la Ópera Garnier, un edificio majestuoso que se alza al final de la avenida de La Ópera y que tiene fama de ser en sí mismo un espectáculo, más allá de las obras que ahí se presentan.

La Ópera Garnier

La Ópera Garnier, también conocida como el Palacio Garnier, es una joya arquitectónica del siglo XIX y uno de los monumentos más emblemáticos de París. Construida por orden de Napoleón III, su diseño fue el resultado de un concurso en el que participaron más de 170 arquitectos. El proyecto ganador fue el del joven Charles Garnier, quien creó un edificio opulento y grandioso que se convirtió en un símbolo del París imperial.

Un Palacio para la Música y la Danza 

Su construcción comenzó en 1860, pero debido a problemas con el terreno, la guerra franco-prusiana y la caída del Segundo Imperio, no fue inaugurada hasta 1875. Paradójicamente, Napoleón III nunca pudo verla terminada. La ceremonia de apertura tampoco contó con la presencia de su arquitecto, Garnier, quien tuvo que comprarse su propia entrada porque había trabajado para el régimen caído.

El interior de la Ópera deslumbra con su Grand Foyer, de estilo versallesco, su majestuosa gran escalera de mármol blanco, y su auditorio de terciopelo rojo y dorados, coronado por la icónica araña de cristal y el techo pintado por Marc Chagall en 1964.

La Leyenda del Fantasma de la Ópera 

La Ópera Garnier es famosa no solo por su arquitectura y espectáculos, sino también por inspirar la novela El Fantasma de la Ópera, de Gaston Leroux. Basada en hechos reales, la historia habla de un misterioso personaje que habitaba los subterráneos del teatro, donde efectivamente se descubrió un cadáver. A lo largo de los años, se han reportado sucesos extraños, como la caída de una araña de cristal que mató a un espectador en 1896.

Cómo Visitar la Ópera Garnier 

La Ópera Garnier ofrece visitas libres y guiadas durante todo el año. También es posible disfrutar de espectáculos de ballet y conciertos. Nosotros fuimos dos veces, la primera a ver un espectáculo de ópera desde lo más alto de la galería y la segunda a realizar la visita guiada. 

El lugar es realmente impresionante. Un palacio abierto al público y que no deja de sorprender por su opulencia y la riqueza decorativa en sus salones o escalinatas. Si visitas París, no deberías dejar pasar la oportunidad de conocer la Ópera Garnier. 

La Ópera Garnier está abierta al público todos los días de 10:00 a 17:00 horas, con la última entrada a las 16:00 horas. La visita al auditorio está sujeta a la programación de espectáculos. Se pueden adquirir entradas en línea o en la taquilla del recinto. Para llegar, se recomienda utilizar el transporte público: la estación de metro más cercana es Opéra (Líneas 3, 7 y 8), mientras que la estación de RER Auber (Línea A) también ofrece acceso conveniente. Además, diversas líneas de autobús, como la 20, 21, 27, 29, 32, 45, 66, 68 y 95, tienen paradas cercanas.

Justo atrás de la Ópera Garnier se ubican las Galerías Lafayette. Si andas por el barrio, no debes dejar de visitarlas. La entrada es liberada y desde su terraza se tiene una vista espectacular a París y el Teatro de la Ópera.

Galeries Lafayette

Ubicadas en el corazón de París, en el Boulevard Haussmann, las Galeries Lafayette son mucho más que unos grandes almacenes; representan un símbolo del lujo, la moda y la elegancia parisina. Fundadas en 1893 por Théophile Bader y Alphonse Kahn, estas galerías comenzaron como una modesta tienda de novedades y, con el tiempo, se convirtieron en el centro comercial más grande de Europa y en una referencia mundial del comercio minorista. Su edificio principal, inaugurado en 1912, destaca por su impresionante arquitectura de estilo Art Nouveau, con su majestuosa cúpula de cristal y su gran escalinata inspirada en la Ópera Garnier.

A lo largo de más de un siglo de historia, las Galeries Lafayette han sido testigo de la evolución del comercio de lujo en París y han albergado desfiles de moda, exposiciones artísticas y eventos culturales de gran prestigio. Hoy en día, con más de 20 millones de visitantes al año, este emblemático centro comercial sigue siendo un punto de referencia tanto para los amantes de la moda como para quienes buscan una experiencia de compras inolvidable en la capital francesa.

Información Práctica para tu Visita

Las Galeries Lafayette Haussmann están abiertas de lunes a sábado de 10:00 a 19:30 horas y los domingos y festivos de 11:00 a 19:30 horas. La entrada es gratuita y permite acceder a una amplia oferta de tiendas de moda, lujo y gastronomía.

Uno de los mayores atractivos del lugar es su terraza en el octavo piso, desde donde se puede disfrutar de una vista panorámica de París, con monumentos icónicos como la Torre Eiffel, la Ópera Garnier y la Basílica del Sacré-Cœur.

Para llegar, se puede utilizar el metro en las estaciones Chaussée d’Antin – La Fayette (Líneas 7 y 9), Opéra (Líneas 3, 7 y 8) o Trinité (Línea 12). También se puede acceder en RER desde la estación Auber (Línea A) o en varias líneas de autobús que pasan por la zona.

Luego de recorrer la Ópera Garnier y las Galerías Lafayette regresamos al departamento para preparar un almuerzo con la comida que compramos la noche anterior en Monoprix, un surtido supermercado ubicado en la avenida La Ópera. De esta manera nos ahorramos el costo de almorzar afuera y aprovechamos de descansar. 

Cómo afuera se puso a llover, el resto de la tarde me la pasé leyendo junto a la ventana, respirando profundo y disfrutando de la vista al edificio del frente, mientras ya comenzaba a anoche a a eso de las 5 de la tarde. Fue una bella jornada en París.

Por Hernán Castro Dávila

El amor por los viajes, la escritura, la fotografía y la comunicación me ha impulsado a forjar mi propio camino dentro del periodismo. Creo en nuestra capacidad de expresión como ciudadanos del siglo XXI. Yo la practico desde mi blog, las redes sociales y la educación. Si queremos que este mundo cambie, debemos comenzar por nosotros mismos.

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