En el vibrante cerro Alegre, donde las calles empedradas se encuentran con la brisa marina de Valparaíso, se esconde un rincón mágico: La Colombina. Este Bar, Bistró y Café, ubicado en una casa patrimonial en escalera Apolo 91, combina la calidez de una terraza con vista a la bahía, un jardín lleno de encanto y un salón acogedor que parece detener el tiempo. Sin embargo, lo que realmente distingue a La Colombina son sus tardes musicales, una experiencia que reúne gastronomía, arte y comunidad en un solo lugar.
Tardes Musicales en Cerro Alegre

La magia de la música en el jardín

En mi última visita, tuve el privilegio de disfrutar de una tarde inolvidable con la artista Syama, cuya música brasileña y composiciones originales llenaron el aire del jardín de La Colombina. Sentado bajo la sombra de los árboles, con el murmullo de la ciudad como telón de fondo, me dejé llevar por la atmósfera íntima y relajada que solo un lugar como este puede ofrecer.



Mientras Syama cantaba, saboreé el aperitivo del día como antesala del plato principal, el que fue una joya culinaria: costillar asado de cerdo adobado con salsa de merkén y papas rústicas, un festín que capturó los sabores auténticos de la cocina chilena. Para cerrar la experiencia, no podía faltar un café perfectamente preparado y una exquisita torta de frambuesa.
Una propuesta cultural única: Tardes musicales en el cerro Alegre
Antonio Poblete, funcionario de La Colombina, describe perfectamente la visión del lugar: «Este restaurante fue fundado por la señora Carmen Luz González con el objetivo de entregar a la comunidad la mejor gastronomía junto con el arte musical y escénico, de tal manera de atraer a la gente». Y vaya que lo han logrado.



Además de Syama, la cartelera musical y cultural de La Colombina incluye artistas como el cantante Danto Gaval, el flamenco de Andrés Parodi y espectáculos de cuentacuentos. Cada presentación transforma las tardes y noches en el cerro Alegre en una celebración de la vida, el arte y los sentidos.
Mucho más que un restaurante

La Colombina no es solo un lugar para disfrutar de una comida deliciosa; es una experiencia completa. Su menú es tan variado como delicioso, con opciones que van desde entradas frescas como el tartar de Juan Fernández y el carpaccio de salmón, hasta platos principales que incluyen pesca del día, panzotti de salmón y ensaladas vegetarianas. Todo esto, acompañado de una rica carta de tragos y la atmósfera única de un espacio que rinde homenaje a la cultura y el arte.
Si aún no has visitado La Colombina, te invito a hacerlo. Ya sea para disfrutar de una tarde musical en su jardín o para probar alguno de sus platos estrella, este rincón del cerro Alegre promete ser un lugar al que querrás volver una y otra vez.
¿Te has dejado conquistar por la música de Syama o el talento de otros artistas de La Colombina? Si no, quizá sea hora de planear tu próxima visita. ¡Te aseguro que será inolvidable!
