¡Llegamos a Río!

Corrimos la cortina de la habitación 2027 del Hotel Río Othon Palace y nos encandiló el reflejo del sol sobre el Océano Atlántico. Una vez que acostumbramos nuestra vista pudimos distinguir la gran playa de Copacabana, con sus baldosas onduladas, y el Pan de Azúcar.

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Favela
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El Cristo Redentor
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Morro Pan de Azúcar

Estábamos en Río de Janeiro, la tierra del Bossa Nova, el turismo lujoso y las favelas. Como en una postal sacada de una película de ciencia ficción, las construcciones modernas conviven con enormes cerros repletos de selva, un gran lago y varias entradas de mar.

Es imposible comprender la geografía de Río de Janerio, no queda más que dejarse encantar y disfrutar de este milagro urbano en medio de la selva, con un clima tropical de mucha humedad y altas temperaturas.

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Barrio de Lapa
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Escalera Selarón
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Batucada en la playa

Los cariocas son personas alegres, sensuales y llenas de vitalidad. No sé si será el aire o las raíces africanas, pero la gente irradia una energía que transmiten bailando, corriendo o simplemente sonriendo de manera despreocupada.

Río es una ciudad que deslumbra de belleza y contraste, de fuerza natural y sensualidad.

4 de marzo del 2012

Escrito por

El amor por los viajes, la escritura, la fotografía y la comunicación me ha impulsado a forjar mi propio camino dentro del periodismo. Creo en nuestra capacidad de expresión como ciudadanos del siglo XXI. Yo la practico desde mi blog, las redes sociales y la educación. Si queremos que este mundo cambie, debemos comenzar por nosotros mismos.

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