Vieja librería mexicana

Íbamos hacia la parada de autobús cargados con bolsas llenas de recuerdos, luego de ir a los puestos de artesanías del centro de Cancún, cuando me encontré con un estrecho pasillo repleto de libros. Mientras la familia avanzaba lento, aletargada por el calor y las compras, no pude evitar ingresar a este espacio reducido y hojear algunos volúmenes amarillentos. Desde el techo llegaba una brisa tibia impulsada por los ventiladores, mientras la dependienta se mantenía distante, indiferente a mi presencia y de la cámara fotográfica. Obturé rápidamente y seguí caminando rumbo al paradero.

8 de julio del 2013

 

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El amor por los viajes, la escritura, la fotografía y la comunicación me ha impulsado a forjar mi propio camino dentro del periodismo. Creo en nuestra capacidad de expresión como ciudadanos del siglo XXI. Yo la practico desde mi blog, las redes sociales y la educación. Si queremos que este mundo cambie, debemos comenzar por nosotros mismos.

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