El Museo Vaticano y la Capilla Sixtina

El Museo del Vaticano es un laberinto de obras artísticas de todo tipo, desde cuadros tradicionales, roperos y esculturas, hasta paredes y techos que estallan en formas y colores que alcanzan muchas veces la perfección. Quizás Dios no exista, pero la voluntad con que los hombres del Renacimiento intentaron representarlo, justifica la sospecha de su existencia.

El Vaticano
Galleria delle Carte Geografiche
El Vaticano
Galleria delle Carte Geografiche
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Galleria delle Carte Geografiche

De este lugar atiborrado de obras de arte, en mi memoria quedaron clavados tres espacios que jamás olvidaré. El primero de ellos es la galería de las cartas geográficas: Un largo pasillo cuyas paredes están pintadas con mapas de las posesiones de la iglesia católica alrededor del mundo, allá por el siglo XVI. En ellos, la incipiente geografía se mezcla con la religión y la mitología. Motivos que además adornan los techos y prácticamente todos los espacios del lugar, otorgándole un aura mágica.

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Stanze di Raffaelo
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Sala di Costantino – Stanze di Raffaelo
El Vaticano
La Escuela de Atenas de Raffaello

El segundo lugar que me sorprendió fueron las estancias de Rafael, tres piezas de gran tamaño donde el artista desarrolló hermosas pinturas. Las más famosa de ellas es la Sala de la Signatura, donde pude apreciar «La Escuela de Atenas» en toda una pared.

El tercer lugar que me maravilló fue la Capilla Sixtina, donde se despliega en todo su esplendor la obra pictórica de Miguel Angel.

Impresionante. No cabe otro calificativo para describir el tamaño de la pintura, las formas, las perspectivas y los colores. El techo de la capilla está repleto de figuras y situaciones bíblicas expresadas con tal virtuosismo que uno queda pasmado. 4 años tardó Miguel Angel en desarrollar su obra tumbado de espaldas sobre enormes andamios. 500 años después, personas de todo el mundo siguen viajando hasta Roma para tener la oportunidad única de ver su obra en persona. La Capilla Sixtina es uno de los lugares más hermosos e inolvidables que vi en el viaje, lástima que sea el único donde no se puede tomar fotografías.

21 de abril del 2013

 

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El amor por los viajes, la escritura, la fotografía y la comunicación me ha impulsado a forjar mi propio camino dentro del periodismo. Creo en nuestra capacidad de expresión como ciudadanos del siglo XXI. Yo la practico desde mi blog, las redes sociales y la educación. Si queremos que este mundo cambie, debemos comenzar por nosotros mismos.

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